sábado, 14 de marzo de 2015

Sobre el acoso escolar

Detrás del acoso escolar hoy día, hay realidades terribles que deben enfrentar las familias tanto del acosador como del acosado. Acosadores que son víctimas de la violencia de su propia familia, ya sea por acción o por simple abandono. Acosados que deben enfrentar el golpe constante a su autoestima que se va resquebrajando y haciéndolos débiles.

El acoso hoy día no es el antiguo chalequeo o chiste: es agresión constante, humillación, amenaza, intimidación. Puede ser directa, a través de las redes, en grupo. Es VIOLENCIA en su más alta expresión llevada a cabo por seres que a veces no alcanzan ni los 10 años de edad.

No desatienda los llamados de sus hijos cuando le dicen: fulano me molesta y usted solo atina a contestar "dale su carajazo para que aprenda" porque usted, cómodamente lo está enviando a ganar una guerra a puños frente a un gigante que lleva una carga de odio y problemas inmensa y lo descarga sobre su hijo.

ESCUCHE, averigue, pregunte. Los amigos de sus hijos le pueden dar información que su hijo calla por miedo. Otros padres le pueden dar indicios de maltratos que usted desconoce. vaya al colegio. EXIJA que velen por la integridad de su hijo y no que volteen la cara como hacen muchos planteles.
Y les digo aquí que no lo hacen porque el acoso no se pueda probar: evitan los procesos legales porque de ahí pueden derivar medidas sancionatorias contra el plantel por negligencia y no les conviene.

Crie a sus hijos con amor, enséñeles a ser tolerantes, sin prejuicios, sin violencia, que aprendan el arte de la palabra para arreglar sus diferencias. Que conozcan sus derechos y los defiendan entendiendo que lo mismo deben hacer para defender a otros en desventaja. Eso no los eximirá de ser víctimas de acoso pero si les dará herramientas para sortear ese episodio con éxito.

Si lamentablemente su hijo resulta ser un acosador: SEA HUMILDE Y RECONOZCALO. Ayúdelo. Su violencia es un grito de ayuda y es su responsabilidad atenderlo. Revise su núcleo. Repare las heridas. Reconstruya a su hijo y usted mismo.

La violencia que nos invade en todos los ámbitos no es más que el signo de lo mucho que nos hemos alejado del camino correcto como sociedad. De lo mucho que hemos abandonado los valores y los terribles errores al criar hijos como matas de caraota, alegando "ellos se adaptan a todo" y pensando que un teléfono, un viaje sanan todo.
Haga su parte. Construya mejores seres humanos desde la cuna.

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